Ríos inundaban su cabeza, cada pez que pasaba le interesaba y no ignoraba nada, todo le parecía importante, todo era preocupante. Agobiante y un tanto estresante, por lo tanto mejor olvidarse.
Con los ojos fijos en la pared, con la idea clara en su cabeza la miró sonriendo, sin decir su nombre para decir Adiós, que te vaya bien.
Enero, 2006
Enero, 2006
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