Está claro, siempre lo estuvo y no lo quise notar
mi cuerpo está hecho para amar
como leí una vez "a la medida"
Sí como el agua, me adapto a la forma
soy trasparente y cambio de color
pero siempre sigo siendo agua, no soy un camaleón
La libertad de estar sin ataduras
sin mayores complicaciones, más que las propias
me han hecho redescubrir mis propiedades
La moralidad no existe, no hay límites para la fantasía
las sensaciones son absolutas
y al recordarlas muchas veces vuelvo a sentirlas
un aroma, una palabra o tu cara, en flash me llenan de mariposas
de esas que no son amorosas
24.11.08
22.11.08
¿Como te lo digo?
Es fácil... me imagino. Debe ser de un compuesto de palabras no muy utilizado verbalmente, pero si dentro de mis cogniciones o pensamientos. Con ésto se me vienen frases clichés que muchas veces explican todo, sin decir mucho.
Here they are:
"el tango se baila de a dos"
"camarón que se duerme se lo lleva la corriente"
"trata a los demás como quieres que te traten"
Estas tres frasecillas, han circundado mi "lenguajear" últimamente. Creo que éstos últimos cinco meses me he encontrado con un par de situaciones "recursivas" a las que he llegado a utilizar dichas frases, pero al parecer les he dado un mal uso porque en ningún momento ha quedado claro el mensaje, siendo que yo lo encuentro evidente. Al parecer no lo es tanto...
A lo que voy, en definitiva, es que no puedo en ningún caso, culpar al otro solamente de estar "solos". Por ejemplo sin amigos, sin pareja, sin cualquier tipo de interacción social, si estamos así es por alguna cagá que nos mandamos.... Asumo, con un dejo de queja.
Así mismo, sumado a lo anterior está la clásica historia del camarón, que como no cachó la volá de la corriente, ésta se lo llevó. Si hubiese estado atento a las señales y sonidos de ésta, probablemente seguiría compartiendo entre nosotros, pero no... es demasiado giliberto.
Y finalmente, conectada con las frases refranísticas previas la clásica regla de oro, esa que aprendimos con el chavo del ocho y con las enseñanzas de algún otro dibujo animado, "trata a los demás como quieres que te traten", analizo y digo que el problema de la posibilidad de real aplicación de "la regla de oro" radica en su paradójica explicación.
Considero que ésta debiese ser entendida con un criterio instrospectivo, no tan social. Me refiero a que debieramos analizar nuestros actos en primer lugar, para luego ver que es lo que no sería "recomendable" hacerle a otro, o bien que efectos generarían en los otros mis conductas o actitudes. Pero igual queda la cagá, porque muchas veces lo que para mi es indiferente, para otros puede ser un gran caos. Esta frasesita al ser tan sencilla me llenó de paradojas.
Okey, creo que he terminado el reclamo de hoy...
Resumen ameno y cordial, OJO PIOJO QUE LAS COSAS NO "PASAN", LAS HACES
FIN
Here they are:
"el tango se baila de a dos"
"camarón que se duerme se lo lleva la corriente"
"trata a los demás como quieres que te traten"
Estas tres frasecillas, han circundado mi "lenguajear" últimamente. Creo que éstos últimos cinco meses me he encontrado con un par de situaciones "recursivas" a las que he llegado a utilizar dichas frases, pero al parecer les he dado un mal uso porque en ningún momento ha quedado claro el mensaje, siendo que yo lo encuentro evidente. Al parecer no lo es tanto...
A lo que voy, en definitiva, es que no puedo en ningún caso, culpar al otro solamente de estar "solos". Por ejemplo sin amigos, sin pareja, sin cualquier tipo de interacción social, si estamos así es por alguna cagá que nos mandamos.... Asumo, con un dejo de queja.
Así mismo, sumado a lo anterior está la clásica historia del camarón, que como no cachó la volá de la corriente, ésta se lo llevó. Si hubiese estado atento a las señales y sonidos de ésta, probablemente seguiría compartiendo entre nosotros, pero no... es demasiado giliberto.
Y finalmente, conectada con las frases refranísticas previas la clásica regla de oro, esa que aprendimos con el chavo del ocho y con las enseñanzas de algún otro dibujo animado, "trata a los demás como quieres que te traten", analizo y digo que el problema de la posibilidad de real aplicación de "la regla de oro" radica en su paradójica explicación.
Considero que ésta debiese ser entendida con un criterio instrospectivo, no tan social. Me refiero a que debieramos analizar nuestros actos en primer lugar, para luego ver que es lo que no sería "recomendable" hacerle a otro, o bien que efectos generarían en los otros mis conductas o actitudes. Pero igual queda la cagá, porque muchas veces lo que para mi es indiferente, para otros puede ser un gran caos. Esta frasesita al ser tan sencilla me llenó de paradojas.
Okey, creo que he terminado el reclamo de hoy...
Resumen ameno y cordial, OJO PIOJO QUE LAS COSAS NO "PASAN", LAS HACES
FIN
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